3, jun
3 años de Auto-lesiones.

Sabia que todo lo que me pasaba era por culpa mía, pero no podía
aceptarlo.
No podía con tanta frustración...
Era mejor culpar a los demás, era mejor está molesta con todos.
Estaba tan enojada conmigo misma, que me encerré varios días
en mi habitación, cuando por fin salí, estaba sola.
Fui directo a la cocina y cogí un cuchillo...
en mi frustración solo comencé a cortar lo mas profundo
que pudiera.
La sangre corrió por todas partes... y me sentí tan bien.
Aliviada. Justificada. Comprendida.
Ese fue el comienzo de lo que hago hasta ahora...
3 años de auto-lesiones.
Conforme pasó el tiempo, "cortando" se convirtió en mi amigo secreto.
Yo podría olvidar todo el dolor en el interior si me concentraba en
causar dolor en la parte exterior. Hice como que no importaba si
la gente me quería, si me usaban o abusaban de mí,
porque nadie podía hacerme más daño del que yo misma me hacía.
Por lo regular solía tener las muñecas cortadas, mis padres,
imagino que fingían (y siguen haciéndolo) que no pasaba nada,
solo querían olvidar que tenían una hija loca y taparlo a toda
costa. Entre a la universidad mas a la fuerza.
Pero nada ha cambiado...
He leído historias como las mía, gente que se "auto lesiona"
y de repente encuentran el lado del bien... ya sea en Dios,
o de alguna otra "mágica" manera.
Pero en mi caso, es algo que...
además de que me ayuda a liberar mi dolor,
me gusta.
Me encanta como se ven las cortadas, me gusta lo rojas que pueden ser.
Las increíbles costras que pueden formarse. Me gusta que tu brazo, pierna,
cuello, ó donde te hayas cortado quede marcado durante varios días.
Lo se, estoy enferma.
Pero creo que el filo y mi piel se entienden muy bien.
Y mientras no me pase nada malo, no pretendo dejar de seguir "cortando".
